miércoles, 25 de febrero de 2009

La sombra de Belgrano fue humillada en Junín.

Fuente: Diario El Norte

El equipo nicoleño tuvo una noche paupérrima y terminó perdiendo en forma contundente frente a Ciclista Juninense, que se impuso de comienzo a fin por 102 a 65, para quedar en la punta del TNA-1. Los “Rojos” completaron su peor presentación de la temporada.

San Nicolás Belgrano defeccionó en todos los aspectos del juego, cumplió con su peor presentación de la temporada y perdió claramente ante Ciclista Juninense por 102 a 65, en el adelantado de la novena fecha de la segunda fase del Torneo Nacional de Ascenso. Los “Rojos”, que fueron humillados por su adversario, de a poco se despiden de la chance de clasificación directa a los cuartos de final. Ciclista, por el contrario, trepó a la punta del TNA-1 y ya tiene un pie en los play-offs por el ascenso.

Nunca arrancó
Los dos equipos arrancaron con imprecisiones y errando en sus intentos por lastimar. Era desordenado el juego pero en ese contexto, jugando a su gusto, Ciclista se imponía 11-0, ganando la lucha en los dos tableros y contando con un Wilson inspirado. Su rival lucía perdido sobre la madera y recién pudo convertir tras casi seis minutos a través de un triple Cafferata. Antes había fallado sus cinco lanzamientos de cancha. Apoyado en el peso interior de Moya y Rollins (8 puntos), el cuadro local continuó dominando el tanteador. A dos minutos y medio para la finalización del primer cuarto ganaba por 20 a 4. Y a pesar de tener un buen cierre en ofensiva, la visita por sus dudas defensivas no pudo acercarse demasiado y terminó perdiendo el parcial 26 a 14.
Belgrano ensayó una tenue reacción al empezar el segundo periodo y logró ponerse a ocho partiendo de una defensa más ajustada. Sin embargo, no se extendió demasiado tiempo esa imagen y ya no anotó tiros de cancha por espacio de seis minutos. Con un parcial 9-0, Ciclista se colocó al frente 36-18 y a partir de allí hasta que llegó el descanso largo, hubo un solo equipo en el encuentro. Con las bombas a lejanía (cuatro triples seguidos) primero y después como quiso, el conjunto local alcanzó una ventaja de 28 (54-26) en su camino a los vestuarios bajo la batuta de Wilson. Ya la diferencia entre los dos no tuvo techo y solo le puso fin el sonido de la chicharra final.

Sin chances
Belgrano no regresó derecho y Ciclista se aprovechó (5-0) para obtener una renta de 33. Para colmo de males, Fleming estuvo en una de esas noches para olvidar pronto. Apenas con los esfuerzos aislados de Boero (8) o Ferrero se sostenía en el cotejo el cuadro conducido por Daniel Maffei, que con un parcial 9-0 se ilusionó con volver a la lucha. Pero nunca pudo sostenerse, a pesar de que los de Laginestra tuvieron un pasaje en el que cayeron en desconcentraciones. Además, cuando empezaron a cambiar gol por gol dentro de un nivel técnico muy pobre en el partido, claramente el que se benefició fue Ciclista, que ingresó al último acto 74 a 48, ya definiendo el pleito.
Al no poder descontar unidades y con una estructura colectiva ausente, estuvo de más el cuarto final para Belgrano. Allí Maffei aprovechó para darles descanso a los titulares. Con el telón ya corrido y con lo que había quedado del baile, tuvieron que salir a escena García y Zarzo. Los artistas de Ciclista habían hecho estragos para la televisión y delirio de su gente.

lunes, 23 de febrero de 2009

Belgrano se quedó sin nada ante San Martín.

Fuente: Diario El Norte

Pese a sus buenos momentos del primer tiempo y a la reacción en el final, los “Rojos” volvieron a pagar un alto precio por su irregularidad. Terminaron perdiendo por 89 a 85 ante el equipo correntino, un rival de gran poderío.

A San Nicolás Belgrano no le bastó con ráfagas para hacerse de un triunfo que en un futuro lamentará. Pese a sus buenos momentos en el primer tiempo y al ímpetu que mostró en el final, los “Rojos” no pudieron superar al poderoso San Martín de Corrientes, que se impuso en el Fortunato Bonelli por 89 a 85. De esta manera, le propinaron a su rival su segunda caída al hilo, en el partido que completó la octava fecha de la segunda fase del Torneo Nacional de Ascenso, que contó con un arbitraje polémico de la dupla Dinamarca – Hoyo, dos árbitros de silbato flojo que no tuvieron criterio para dirigir.
Un enorme Mariano Ceruti (29 puntos, 4 puntos y 3 asistencias) fue la figura de la noche y se constituyó en una pieza fundamental para que los correntinos alcanzaran su tercera victoria consecutiva, para seguir prendidos entre los primeros del grupo TNA-1.

Arrancaron a fondo
Dentro de un cuarto inicial de alto vuelo, Belgrano fue el que hizo mejor las cosas en el comienzo del encuentro. Merced a su eficacia en campo enemigo (10-15 en tiros de cancha), los belgranenses pudieron quedarse con el parcial por 28 a 24. En esos minutos, sus internos absorbieron el juego y todos sus intentos en el poste bajo terminaban en conversiones o faltas de los visitantes. Ferrero respondió cuando fue llamado y Fleming estuvo implacable. San Martín tardó en acomodarse pero cuando lo hizo, por medio de Ceruti y Cárcamo, dejó en claro que iba a tener armas como para llevarse algo de su excursión por la ciudad.
Apoyado en esos dos hombres precisamente, la formación orientada por Daniel Frola se colocó al frente del tanteador (35-32) en el arranque del segundo período. Y por espacio de cinco minutos se mantuvo como ganadora, afirmándose en defensa, doblando las marcas de Ferrero y Fleming y llevando a su adversario a la desesperación. Belgrano perdió notablemente su efectividad en ese tramo en el que tuvo que soportar que le sacaran una ventaja de siete (45-42). Sin embargo, después de un pedido de tiempo muerto por parte de Daniel Maffei, la situación se revirtió y con un pasaje arrollador los locales volvieron a comandar las acciones para llegar al descanso largo en ganancias por 49 a 42 luego de un parcial de 14-0 en la segunda mitad del cuarto. Fue vital la defensa que Eseverri realizó sobre Ceruti y que todo el equipo se comprometió en cortar la línea de pase y obstaculizar el buen circuito de juego que San Martín proponía. Fue todo un logro mantener sin anotar durante casi cinco minutos a un oponente del calibre del que tenía enfrente. Además, los aciertos en ofensiva reaparecieron, destacándose Fleming (16 puntos, 4-6 en dobles y 8-9 en libres en 28 minutos).

No aprovechó
Belgrano obtuvo una diferencia de once (máxima), sin descanso en defensa y con el protagonismo de Díaz en ataque cuando un tercer acto más luchado amanecía. Parecía que todo iba a ser más sencillo de lo imaginado para el dueño de casa en ese momento. Porque San Martín era puro nervios (le pitaron dos faltas técnicas seguidas). Aunque el conjunto de Maffei no pudo desprenderse de su bipolaridad característica. De ser una maquinita pasó a ser un equipo sin ideas. Eligió mal sus opciones frente al aro opuesto y del otro lado de la cancha vivió de cerca la capacidad de desequilibrio de algunas individualidades de la visita, que en un abrir y cerrar de ojos se encontró arriba 60 a 59 de cara a los últimos diez.

La definición
El cuarto capítulo empezó con la mismo tónica: Belgrano cayendo en las imperfecciones y San Martín sacando provecho. Como si fuera poco, Maffei se quedaba sin Fleming ni Ferrero para afrontar la porción definitoria del cotejo. Después de seis minutos sin convertir, Colla (en su primera aparición sobre la madera) le dio vida a un Belgrano que colectivamente ya producía poco y nada a esa altura. Su ingresó reanimó al resto. Y Díaz fue el Díaz que los nicoleños necesitan, haciendo valer su experiencia y jerarquía. Por ellos, Belgrano entró en la pelea nuevamente. Pero el intercambio de gol por gol no benefició al local. El aro se le volvió a abrir a Belgrano, aunque San Martín nunca dejó de lastimar, a través Ceruti o con el aporte ahora de otros dos de sus jugadores de peso: Sartorelli y Gornatti. Y si bien Ríos intentó con la heroica forzar la prórroga (llegó a dejar a Belgrano 82-83 con 22 segundos por jugar), fue Barovero el que definió el pleito desde la línea de libres.
Los de la calle Pellegrini volverán a presentarse mañana en Junín, visitando a Ciclista en el adelantado de la novena jornada que se completará el miércoles.

Parciales: 28-24, 21-18, 10-18, 26-29

SN Belgrano (85): Cafferata 3, Eseverri 8, Díaz 23, Fleming 16 (X), Ferrero 8 (X) (fi), Boero 2, Easterling 0, Ríos 14, Colla 9, Zarzo 0. DT: D. Maffei

San Martín (89): Sartorelli 10, Gornatti 9, Ceruti 29, Cárcamo 17, Chiappero 5 (fi), González 2, Mascaró 2, Barovero 9, Herrera 2. DT: D. Frola.

sábado, 14 de febrero de 2009

“La Unión” hizo la fuerza

Fuente: Diario El Norte

El conjunto formoseño mantuvo su invicto como local al derrotar a San Nicolás Belgrano por 81 a 77. El conjunto de Maffei tuvo un flojo arranque de partido pero llegó entero al final. Allí, no tuvo lucidez para aprovechar las chances que le dio su rival, que fue de mayor a menor en su nivel.

Un arranque de partido para el olvido no le permitió a San Nicolás Belgrano terminar con el invicto de La Unión de Formosa, jugando en su cancha en toda la temporada del Torneo Nacional de Ascenso. Por la séptima fecha del TNA-1, fue derrota por 81 a 77 para los nicoleños, que bajo el comando de Daniel Maffei cosecharon su primera caída en tres presentaciones. Los “Rojos” se restablecieron promediando el segundo cuarto, pero no supieron aprovechar las oportunidades que dio un oponente que fue de mayor a menor en su nivel.
En el comienzo del encuentro, hubo mucha defensa de los formoseños sobre los internos belgranenses. Frente a ese panorama, Ferrero pudo ingeniárselas para anotar en ese arranque, aunque Fleming no pudo lastimar. El americano tuvo un flojo arranque y recién pudo convertir en el último tramo y solamente tomó tres tiros de cancha en el primer cuarto.
En ataque, La Unión tenía posibilidades desde el perímetro y por esa vía llegó al gol en tres oportunidades para ganar 14-8 promediando el segmento, en el que Cafferata se cargó con tres faltas personales.
Pasaban los minutos, Belgrano no encontraba la forma de armar buenas ofensivas. Y en su campo sufría el poderío de su rival, que convertía de varias formas y se imponía por ventaja de 12 (24-12) faltando un minuto para el cierre. El parcial, claro, fue para La Unión por 29 a 17, contando con el aporte fundamental de Cáceres y el desequilibrio de Pau, más Gerbaudo cuando ingresó.
La Unión siguió lastimando con lanzamientos lejanos y acentuó su dominio tanto en el trámite como en el resultado, al comenzar el segundo período. En un abrir y cerrar de ojos se encontró ganando por 43 a 21 (máxima diferencia) frente a un adversario perdido en la cancha y que tenía a varios de sus hombres fundamentales en un bajo nivel. Apenas Boero y Eseverri con sus ganas intentaban sostenerlo en juego.
A partir de allí, Belgrano equilibró las acciones y si bien debió correr desde atrás volvió a creer en la chance de un triunfo. Por primera vez en la noche, Gabriel Picatto tuvo que llamarles la atención a sus dirigidos y debió solicitar tiempo muerto. Porque la visita se fortaleció en defensa y en territorio enemigo pudo contar con un rehabilitado Fleming y tuvo aciertos a la hora de correr. Llegó a achicar la brecha a 12 (37-49) y así se metió a los vestuarios para el descanso largo.
Por su buen final de primera etapa, no sorprendió que Belgrano con un parcial de 7-0 en menos de tres minutos y quedó abajo 44-49. Después de ese gran inicio del complemento, el conjunto de la calle Pellegrini desaprovechó un par de oportunidades claras para acercarse aún más, no pudiendo abrir la llave a los triples. Por ese motivo, La Unión tomó confianza nuevamente con algunas conversiones y le puso freno a la levantada de Belgrano, que volvió a caer en errores infantiles por unos minutos. Esto le impidió seguir descontando unidades y tuvo que conformarse con ingresar al capítulo final perdiendo 62 a 54. En el medio, Belgrano encestó por medio de Eseverri su primer triple del cotejo, en su noveno intento.
La Unión perdió tres balones consecutivos y la formación conducida por Daniel Maffei tampoco pudo beneficiarse por eso. Tampoco logró hacer efectivas sus posesiones y continuaba perdiendo, pese a la destacada presencia de Ferrero en la pintura ajena y la contribución de un activo Díaz. A pesar de atravesar por su peor momento del match, los locales se las ingeniaron para anotar y mantenerse al frente por Gibson, quien aún disminuido físicamente, le dio unidades importantes al dueño de casa.
Ya con poco tiempo por delante, Belgrano hizo su último intento por ir en la búsqueda de la victoria. Quedó a 4 a falta de menos de tres minutos por jugar y tuvo varias opciones para ir por el partido. Sin embargo, no mostró lucidez en las situaciones clave a su favor, los triples aparecieron tarde y La Unión, haciendo muy poco más allá de su arranque arrollador, se encontró festejando con el sonido de la chicharra de fondo.

lunes, 9 de febrero de 2009

“Alma”, corazón y vida

Fuente: Diario El Norte

San Nicolás Belgrano la tenía en el bolsillo, vio complicarse sus chances de triunfo, aunque se repuso y lo terminó ganando para continuar con su levantada. Fue 89 a 80 para los “Rojos” sobre Alma Juniors, por la sexta fecha del TNA-1.

Luego de su gran triunfo en Marcos Juárez sobre San Martín, San Nicolás Belgrano tenía la chance de reivindicarse ante su gente recibiendo a Alma Juniors, por la sexta fecha de la segunda fase del Torneo Nacional de Ascenso. Y la vuelta de Daniel Maffei al Fortunato Bonelli, arrojó victoria para los “Rojos”, que ganaron su segundo partido al hilo y dejaron en claro que están de vuelta. Fue 89 a 80, con el aporte destacado de Marcus Fleming, goleador con 20 puntos y el buen trabajo de Enzo Cafferata desde la conducción. El base totalizó 13 unidades y 4 asistencias, cumpliendo uno de sus mejores papeles en la temporada. El histórico Matías Tomatis fue el máximo anotador de Alma y de la noche con 24 tantos, aunque su contribución no evitó la quinta derrota consecutiva de los suyos en el TNA-1.

A marcha lenta
El encuentro fue parejo en su inicio y en su parte culminante. En el medio, Belgrano y Alma se repartieron el protagonismo, saliendo mejor parado de ese tramo los locales, que merced a un segundo período de alto nivel, pudieron conseguir una ventaja considerable, la que a la postre sería indescontable para la formación conducida por José Cottonaro.
La primera parte del cotejo fue discreta, puesto que a los dos equipos les costó acomodarse en la cancha. Belgrano propuso mucha presión en defensa, lo que Alma intentó superar con paciencia y una rápida rotación del balón. En ese lapso, los visitantes lastimaron, vía Tomatis y Robinson. Del otro lado del rectángulo, los internos absorbían el juego en ofensiva en el dueño de casa, que obtuvo réditos por las participaciones de Fleming y Ferrero.
Después de haber fallado demasiado en sus intentos por encontrar el gol, Alma metió un parcial 6-0 y pudo llegar al primer descanso 15-17, descontando una ventaja que Belgrano había conseguido en ese cuarto inicial.
Y lo empató en 17 el cuadro esperancino en el arranque del segundo período. Los belgranenses cortaron su sequía y redondearían diez minutos muy buenos, dentro de una desarrollo mucho más intenso. Belgrano mostró variantes para jugar en territorio enemigo, con un rendimiento colectivo aceitado e individualidades que respondieron. Maffei pudo recurrir a diez de sus jugadores y el equipo nunca decayó en su imagen. En defensa era todo esfuerzo y en ataque sobraba confianza, para correr o para jugar.
Cafferata se lució, desenvolviéndose con mucha soltura, Eseverri entró con el pie derecho, lo mismo que Boero y Easterling, mientras que el resto sumó dentro de un goleo muy repartido.
Belgrano ingresó a los vestuarios en ganancias por 55 a 39 y tenía todo a su disposición para lucirse y definir el pleito mucho antes de lo previsto.
Y máxime cuando obtuvo una diferencia de 18 (la máxima), al comenzar el complemento. Pero a partir de allí, Alma se vendría con todo.

Se vino la visita
En el tercer acto, Belgrano comenzó a perder eficacia frente al aro rival y cayó en la confusión, convirtiéndose en un equipo previsible, ahora sin poder recurrir al desequilibrio de algunos de sus hombres. La zona que plantó, le dio beneficios a Alma, que con una ráfaga volvería a presentar batalla. En cinco minutos clavó un parcial de 12-0 y se colocó apenas cuatro puntos debajo de su adversario, con la capacidad de Tomatis y la presencia de Abbadie en la pintura ajena. De esta manera, los de la calle Pellegrini quedaban complicados para el capítulo final, al que llegaron ganando por 63 a 58.
En su peor momento de la noche, Belgrano, como el domingo pasado, recurrió a los lanzamientos externos, que hasta allí no había sido un recurso exitoso. Entraron algunos triples, surgió Colla con 7 puntos al hilo, Fleming fue más incisivo que nunca y Belgrano, otra vez con Cafferata en cancha, se reencontró sobre la madera para marcar distancias. Y aunque Bertucelli y Robinson - bajo la batuta de Tomatis- hicieron un último esfuerzo, el tiempo y un Belgrano más seguro le pusieron freno al intento de Alma Juniors por dar su golpe más certero.

lunes, 2 de febrero de 2009

Belgrano cortó la mala racha con Maffei en la tribuna.

Fuente: Diario El Norte

San Nicolás Belgrano dejó atrás su mala racha y con la presencia de Daniel Maffei –su nuevo entrenador- conduciendo en la tribuna y Rafael Calcaterra en el banco de suplentes, venció en Marcos Juárez a San Martín por 83 a 77 y volvió a ganar luego de seis derrotas al hilo. A su vez, los de la calle Pellegrini, que consiguieron su primer triunfo en la segunda fase del Torneo Nacional de Ascenso acabaron con el invicto que ostentaba el cuadro local en su cancha en toda la temporada, para dejar el último puesto en el TNA-1.

El conjunto nicoleño comenzó mejor, mostrando firmeza en defensa y tranquilidad en ofensiva. Por esto, jugando interior y recurriendo a Ferrero, ganaba 6-0 en los minutos iniciales, a pesar de la escasa participación de Fleming. Sin embargo, los locales lograron convertir después de casi cuatro minutos y luego de tres pérdidas en el arranque. A partir de allí, San Martín ingresó al partido y con un parcial 7-0 se puso al frente por primera vez en la noche, aprovechando que su adversario empezó a errar y apurarse en territorio enemigo. Esta situación se generaba porque el dueño de casa proponía mucha presión defensiva.

Por tal motivo, Belgrano se mostró confundido al no tener los bases la libertad que necesitaban para desplegar su juego y a elaborar ataques finos y ordenados. Los “Rojos” dependieron de algunos intentos individuales de Colla, mientras que San Martín inclinó la balanza a su favor mediante las apariciones de Belvedere y Ortega para quedarse con el primer cuarto por 18 a 13, dentro de un panorama discreto.

Con una buena rotación del balón y apostando a los lanzamientos externos, San Martín continuó sacando distancias y se colocó nueve puntos arriba en las primeras acciones del segundo período. Mientras tanto, los errores se repetían en un Belgrano, que lucía débil en su campo y que del otro lado apenas era sostenido en el tanteador por el peso de Ferrero en el poste bajo. Fleming –bien defendido por Nwankwo- no estaba en su mejor versión y su equipo sufría por esta participación errática del extranjero.

La formación conducida por Gustavo Miravet sumaba unidades de todas las formas posibles, ante la floja oposición de los belgranenses. Maffei buscaba entre los relevos respuestas que no llegaban y Belgrano debió tolerar que su adversario obtuviera una ventaja considerable de catorce (36-22), promediando el segmento.

Luego de ese momento adverso, con hombres livianos y rápidos, afirmándose en defensa y teniendo aciertos a la hora de correr Belgrano pudo acercarse y llamar la atención del dueño de casa. No obstante, no pudo impedir que San Martín, con el buen aporte de Bruna, se metiera a los vestuarios en ganancias por 41 a 31.

Belgrano salió a defender con todo presionando sobre la salida de su oponente. Así consiguió un par de robos y rápidamente se puso a cinco de San Martín con un parcial 9-4. Se lo notó con mayor confianza en ataque en ese tramo y a partir de allí comenzó a dominar la lucha bajo los dos tableros. De hecho, Nwankwo debió ingeniárselas para lastimar saliendo al perímetro a tomar tiros. Tampoco San Martín jugaba con soltura.

Por eso, Belgrano, que encontró respuestas en los triples de Ríos y Eseverri, achicó la brecha y a falta de dos minutos para el cierre del tercer cuarto lo empató en 52. Y después de un rato largo pasó a comandar el resultado con otra conversión de tres puntos de Ríos, de pasaje arrollador, como lo fue el de su equipo que ganó como amplitud el parcial para encarar el capítulo final con una diferencia de cuatro (59-55). Surgieron algunas individualidades caso Díaz y colectivamente las cosas salieron.

Claro que San Martín no se iba a dar por vencido tan facilmente. Con una ráfaga, en el inicio del último cuarto volvió a pasar a ganar (60-59) para que el encuentro tomara dramatismo en su camino hacia la definición. Cambiaron gol por gol durante varios minutos y el cotejo iba de unas manos a las otras, dentro de un panorama dominado por la paridad. Cuando podía, Belgrano lastimaba con Ríos o con la contribución de Fleming. Y del otro lado no bajaba su intensidad y se aferraba a sus posibilidades de triunfo. Hasta que a dos minutos obtuvo una diferencia de cinco unidades. Allí ya la historia no reconoció más peleas. Para su desahogo, todo fue de Belgrano hasta el sonido de la chicharra.

Síntesis

San Martín (MJ) (77): Pablo Bruna 12, Diego Belvedere 22, Francis Nwankwo 16, Facundo Ortega 11 y Diego Brezzo 5 (inicial); Gastón Sieiro 4, Mauro Bulchi 2 (X), David Cabezas 2 y Juan Brusino 3. DT: Gustavo Miravet.

San Nicolás Belgrano (83): Enzo Caferatta 4, Carlos Colla 11, Gabriel Díaz 9, Marcus Fleming 11 y Diego Ferrero 12 (inicial); Maximiliano Ríos 17, Germán Boero 0, Gregorio Eseverri 16 y Stanley Easterling 3. DT: Rafael Calcaterra.

Parciales: 18 – 13 / 41 - 31 / 55 - 59.

Renunció Cachari. Vuelve el "Loro".

Daniel Maffei

El “Loro” asumió ayer la dirección técnica de Belgrano, club al que regresó luego de tres años en el exterior. El entrenador, que condujo a la Liga Nacional al equipo en 1997, tendrá la misión de dejar atrás este presente “Rojos”, que arrastran seis derrotas consecutivas. “Hay que trabajar un poco en todo”, reconoció el flamante DT.

Apenas un paso separa a su casa del club, pero en su corazón todo es lo mismo: Belgrano es su hogar y su hogar es Belgrano. “Creo que es un solo ciclo y siento que nunca me fui de acá”, confesó Daniel Maffei, quien desde ayer conduce los destinos del equipo en reemplazo de Ángel Cachari. El “Loro” le pondrá su espalda ancha a este presente irregular de los “Rojos” en el Torneo Nacional de Ascenso. Será, además, su regreso a esta categoría de la que se fue en 1997, cuando guió a los nicoleños hacia su primera participación en la Liga Nacional.
Ayer por la mañana, Maffei se hizo cargo del plantel y esta noche hará su presentación oficial cuando Belgrano visite a San Martín de Marcos Juárez (ver aparte).
Tras el entrenamiento nocturno y mientras recibía el saludo de cada una de las personas con las que se cruzaba hasta llegar a la puerta de su casa, Maffei conversó con EL NORTE y contó sus sensaciones al respecto de su llegada a la institución. “Ya estoy un poco cansado de andar dando vueltas por el mundo y tengo muchas ganas de colaborar para revertir este mal momento. Sufrí mucho el último paso que tuve en México porque necesitaba estar en mi casa con mi familia y con esto me voy a quedar en San Nicolás”, dijo el DT, quien destacó luego que de sus viajes por el mundo “en lo profesional” adquirió “mucha experiencia” y por ese motivo se siente más capacitado “que el día anterior”.

“Paso a paso”
Maffei consideró que en esta etapa en la que asume la conducción del plantel, “hay que tener los pies sobre la tierra”, si bien reconoció que “todo el mundo ansía y desea que esta campaña sea como la de la temporada 96/97”. “Acá hay que ir paso a paso y en la medida que vaya pasando el tiempo vamos a ver hasta dónde podemos llegar”, subrayó.
Ya metido en el que será puntualmente su tarea en este proceso que acaba de iniciarse, Maffei dijo que “hay que trabajar un poco en todo”. Y se refirió al tipo de jugadores con los que se encontró en su arribo a la entidad de la calle Pellegrini. En ese sentido, señaló que “hay buen grupo en lo humano en lo deportivo y hay muchas posibilidades de que las cosas salgan bien”. Al mismo tiempo fue claro en un concepto: “Esto no significa que vayamos a ascender”.
Continuando con su informe de situación, el conductor comentó: “El plantel está un poco golpeado por los últimos resultados”, pero me parece que también hay que darle el voto de confianza y mentalizarlos de que se puede salir de este lugar”. Más tarde, sostuvo que “la idea es encontrar la manera de que ellos –por los jugadores- piensen en ganar y no que tengan el pensamiento de que se puede perder otro partido más”. “El único secreto para salir es trabajar lo más duro posible y que los jugadores entiendan el mensaje”, agregó.

Con Cachari
Finalmente, se confirmó que Ángel Cachari más allá de abandonar el puesto de entrenador, continuará en el Cuerpo Técnico, acompañando a Maffei y al Preparador Físico Rafael Calcaterra. En relación a este tema, el propio Maffei afirmó que esa “era una condición” que él había impuesto para aceptar el ofrecimiento que le elevara la Comisión Directiva tras la renuncia de Cachari. “El –por Cachari- aceptó quedarse para ayudar y es de mucha valía que un entrenador jefe pase a ser asistente del nuevo entrenador”, consideró el “Loro”.
En principio, Cachari se tomaría unos días de descanso, aunque Maffei hará un intento porque “Cacho” no tenga demasiado tiempo libre. “Voy a tratar de convencerlo de que viaje con nosotros a Marcos Juárez, porque él es de este equipo, es de este club y consiguió algo muy importante a pesar de su juventud como entrenador que fue clasificar a Belgrano con dos fechas de anticipación al TNA-1”.
Con actitudes valiosas como las de Maffei y Cachari Belgrano podrá aspirar a seguir creciendo y a mejorar su performance. El tiempo sabe premiar por los buenos valores.

El regreso de un “trotamundos”

El rosarino Daniel Maffei llegó a Belgrano en 1981y desde entonces nunca se fue, a pesar de haberse convertido en un verdadero “trotamundos” de la dirección técnica. Consiguió cuatro ascensos en la institución: a la Liga “C” en 1989, a la Liga “B” en 1990, al TNA en 1993 y a la Liga Nacional “A” en 1997. En la elite condujo a los “Rojos” durante dos temporadas y luego emigró a Libertad de Sunchales (99/2000 y 2000/01), con el que llegó a disputar las finales del campeonato. De allí pasó a Andino de La Rioja, para luego comenzar con su campaña en el exterior. Dirigió en Venezuela (Toros de Aragua), en México (La Ola, Los Lobos, Pioneros de Quintana Roo), España (LEB, Aguas de Calpe), Arabia Saudita (club y Selección), Jordania y República Dominicana. Además fue entrenador del seleccionado de Panamá en el Centrobasket del 2004, consiguiendo la medalla de bronce.
En el medio de su periplo por tierras lejanas, en 2006 volvió a Belgrano asumiendo en reemplazo de Eduardo Cadillac y salvó al equipo del descenso.-

Pedro Echagüe, otro que se aprovechó de Belgrano.

Fuente: Diario El Norte

El conjunto capitalino le propinó otro duro golpe a los nicoleños, que perdieron por segunda vez en cuatro días en el Fortunato Bonelli y ya suman seis partidos sin ganar. Fue 78 a 70 para los de Boadaz, que dejaron a los “Rojos” sin triunfos y últimos en el TNA-1.

San Nicolás Belgrano sigue sin levantar cabeza y no puede salir del cuadro de gravedad en el que está sumido en esta segunda fase del Torneo Nacional de Ascenso. Anoche, por la cuarta fecha del TNA-1, los “Rojos” perdieron frente a Pedro Echagüe por 78 a 70 y sumaron su sexta derrota consecutiva. Cuatro de ellas fueron en esta etapa y tres en su propia cancha, ante la presencia de sus simpatizantes que esta vez explotaron en furia, pidiéndole respuestas a sus jugadores. La gente reclamó más del famoso “factor H”. Precisamente garra fue lo que le sobró al equipo, que dejó todo sobre la madera, encabezado por Eseverri. Lo que no tuvo Belgrano fueron ideas y serenidad para saber manejar sus impulsos en el cierre del encuentro. Como ante Ciclista el domingo, no encontró las formas de quedarse con el triunfo y sucumbió en el tramo decisivo.

Empezó bien
Lo mejor del conjunto nicoleño fue el arranque del partido. Allí mostró mucha concentración y fue intenso en defensa, mientras que en ofensiva se pasó bien la pelota y lució paciente en sus posesiones. Fleming (12 puntos), que de fue de menor a mayor en su nivel, tuvo un comienzo impecable, ganando el duelo personal de anotadores sobre Ford (10). El extranjero de Echagüe, como siempre, fue la primera opción en campo enemigo de la visita y fue quien presentó oposición en ese inicio, tomando lanzamientos lejanos, muy lejos de la lucha bajo los tableros como acostumbra en esta parte de su carrera. No obstante el desequilibrio de Ford, Belgrano ganó el primer cuarto 24-18.
En el segundo período el cotejo empezó a ir de unas manos a las otras y no tenía dueño seguro. La formación conducida por Juan Pablo Boadaz se endureció defensivamente, doblando y hasta triplicando la marca sobre Fleming o Ferrero, cerrándose así los caminos a un rival que fue perdiendo gol. Al mismo tiempo, convertía con facilidad ante las ventajas que otorgaba el dueño de casa. Belgrano no encontró soluciones a sus carencias en ofensiva con el tiro exterior (5-22 en ese rubro en toda la noche), aunque con buenas participacioens de Boero y Díaz clavó un parcial de 9-0 para sacar una distancia de siete en el tanteador (41-34). Echagüe hizo un intento por torcer el resultado de la primera etapa por intermedio del juvenil Gavotti, pero Belgrano fue el que se metió en ganancias a los vestuarios (43-40).

No pudo sostenerse
En el regreso a escena ya nada fue lo mismo. Definitivamente Belgrano perdió el rumbo y Echagüe se fue afirmando de acuerdo a sus preferencias, pese a que nunca le sobró demasiado. Como Ford volvió con el pie izquierdo a la cancha, fue Kelly el que se vistió de goleador, tal como sucediera en la primera fase cuando los capitalinos ganaron en el Fortunato Bonelli. Con las conversiones del escolta –que tiene muchos minutos por la ausencia de Diego Eiguren, figura de los del Bajo Flores-, más la sabia conducción de Alejandro Eiguren Echagüe ingresó al último capítulo arriba por 59 a 54.
Ese segmento Angel Cachari decidió jugarlo con Eseverri (0-7 en triples) como base, algo que no había sucedido en toda la temporada y lo que puede ser una premonición de cara al futuro. Merced al esfuerzo de “Goyo” (5 recuperos) y al oficio de Colla, a los tumbos Belgrano pudo reestrablecerse; con un parcial 10-0 logró pasar al frente de nuevo (64-63), a seis minutos del final y después de que su adversario obtuviera la máxima ventaja del juego (63-54). Sin embargo, en ese momento a los de la calle Pellegrini les tembló el pulso y no supieron aislarse del entorno. Entonces, Pedro Echagüe no tuvo más que hacer lo mismo de siempre para ir metiéndose la victoria en el bolsillo con un cierre enorme de Ford e Eiguren y jugando con la desesperación de un Belgrano al que cuando se le terminó el combustible se le cayeron sus ilusiones.

Parciales: 24-18, 19-22, 11-19, 16-19

SN Belgrano (70): Cafferata 3, Eseverri 9, Boero 10, Flemming 24, Ferrero 10 (fi), Díaz 4, Easterling 0, Colla 10, Ríos 0. DT: A. Cachari.

Pedro Echagüe (78): A. Eiguren 13, Kelly 19, Ibáñez Paz 2, Ford 24, Suárez 2 (fi), Fernández 0, Pellegrino 11, Mártire 1, D´Ambrosio 1, Castagno 0, Gavotti 5. DT: JP: Boadaz